Con un mantenimiento correcto y continuado, tu alfombra puede preservarse en un estado óptimo y presentar una apariencia impecable durante muchos años. Por lo general, las alfombras que requieren mayores cuidados son las de colores claros o monocromáticas, así como aquellas que tienen menor densidad, que son más finas; por el contrario, las de mayor consistencia o que presentan tonalidades oscuras y/o estampadas son más fáciles de mantener. En cualquier caso, conviene evitar sacudirlas y azuzarlas a la hora de limpiarlas, así como los tratamientos agresivos que pueden dañar sus fibras. Desde Cotlin recomendamos una limpieza mediante aspiración (utilizando la función específica para alfombras) y seguir las siguientes indicaciones.